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Icono pavimento INSTALACIÓN PROFESIONAL

Suelo para nave industrial: tipos, precio e instalación

Pavimentamos naves en la Comunidad de Madrid con más de 30 años de oficio del equipo. Vamos a tu nave, medimos la humedad y la cohesión de la solera y te decimos qué se puede hacer con el hormigón que ya tienes. Presupuesto cerrado por escrito en 24 horas y garantía escrita de 2 años en mano de obra.

Suelo para nave industrial: tipos, precio e instalación
Icono pavimento SUELOS RESINA EN MADRID

Suelos de resina para naves industriales en Madrid

El suelo de una nave industrial se resuelve con un revestimiento continuo de resina aplicado sobre la solera de hormigón existente: epoxi multicapa de 2 a 4 mm en el caso normal de almacenaje y producción, versión reforzada de 3 a 5 mm donde hay carga de rueda continua, y poliuretano cemento de 4 a 9 mm cuando entran agua caliente, vapor o frío. Pero el sistema no es lo que decide la obra: lo decide la solera que ya está puesta. Humedad, cohesión, planeidad y estado de las juntas marcan qué se puede aplicar encima, cuánto dura la preparación y cuántos días tiene que estar parada la nave.

A esto se suma golpear la solera con una barra por toda la superficie: el sonido hueco delata zonas delaminadas o mal compactadas que hay que sanear antes, y que no se ven mirando.

Icono pavimento DIAGNOSTICO DE LA SOLERA

Suelo de hormigón para nave industrial: qué comprobar antes de aplicar resina

Qué sistema corresponde a cada actividad está en pavimentos industriales, y de qué está hecho cada material, en pavimento epoxi y resina de poliuretano. Aquí empieza el trabajo de verdad: saber qué admite el hormigón que ya tienes. Estos son los cinco datos que tomamos en la visita y lo que cada uno cambia en el presupuesto.

Lo que necesitamos que esté hecho antes de llegar: suelo despejado de estanterías, maquinaria y vehículos; toma de corriente trifásica para la granalladora; y una decisión tomada sobre las juntas y sobre qué zonas llevan acabado antideslizante.

Humedad del soporte: máximo 4 % CM

Se mide con higrómetro de carburo de calcio sobre muestra extraída de la losa, no en superficie. Por encima de ese valor la presión de vapor que sube desde la losa despega el sistema en cuanto se cierra la superficie. Si no se puede esperar a que seque, hace falta barrera de vapor, y eso es otra partida y otro día de curado.

Cohesión superficial: mínimo 1,5 N/mm² a tracción

Según el método de ensayo de la EN 13892-8. Es el número que decide si el sistema agarra. Por debajo, lo que se arranca no es la resina: es la lechada del hormigón con la resina pegada.

Planeidad

La resina no corrige el suelo: lo copia. Un autonivelante de 3 mm reproduce el badén que tiene la solera. Si hay que corregir, se hace antes con mortero de nivelación, y se presupuesta aparte. En naves con carretilla de mástil alto la exigencia es otra: ahí manda la tolerancia de planeidad y el criterio está en suelos para naves de logística.

Juntas: cuántas, dónde y si se mueven

Se miden en metros lineales y se clasifican una a una. Una junta de dilatación no se trata igual que una de contracción aserrada que ya se ha estabilizado.

Contaminación

Aceite, taladrina, silicona o un producto de curado antiguo impiden la adherencia aunque el hormigón esté sano. La prueba se hace en cinco segundos: se echa agua en el suelo; si oscurece el hormigón, el poro está abierto; si perla y queda en gota, hay algo dentro y hará falta fresar en lugar de granallar.

Icono pavimento CONTACTO Y ASESORAMIENTO

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Cuéntanoslo en 1 minuto. Carolina te llama hoy mismo y, si tiene sentido, en 48-72 horas estamos haciendo la visita técnica.

Icono pavimento PREPARACION DEL SOPORTE

Granallado y fresado del suelo de la naves industriales

Es la fase más larga y la que decide el resultado: en una nave, la preparación se lleva en torno al 40 % del tiempo total de obra. Y no hay un solo método: hay tres, y usar el equivocado es el fallo más caro del oficio.

Un suelo industrial no se cambia entero cada vez que da un problema. Lo que corresponde depende de qué esté fallando:

Granallado

Proyecta granalla de acero, la recoge y la recicla en el mismo cabezal, con aspiración integrada. Deja un perfil rugoso limpio y es el método estándar en solera sana. Ventaja en nave ocupada: apenas genera polvo. Límite: no llega a los rincones ni a los últimos centímetros contra el muro.

Fresado

Arranca material con rodillos de widia. Es lo que hace falta cuando hay aceite incrustado, resinas antiguas, pintura o una capa deteriorada que quitar. Deja surcos: después hay que regularizar, y eso se cuenta en el presupuesto.

Diamantado o lijado

Para sistemas de bajo espesor y para el remate de bordes, rincones, bajo estanterías y alrededor de pilares, donde la granalladora no entra.

Icono pavimento PREPARACION DEL SOPORTE

Granallado de hormigón fratasado: por qué es necesario antes de aplicar resina

El error típico y cómo se reconoce. Un hormigón fratasado a helicóptero tiene una lechada superficial cerrada y muy dura. Granallarlo poco la pule en vez de abrirla: el suelo queda brillante y liso, parece limpio, y la resina se despega en meses en placas grandes con la cara inferior gris. Si tras el granallado el agua sigue perlando, no está preparado: hay que insistir o cambiar de método.

Después de abrir el poro, aspiración industrial y imprimación el mismo día. Un soporte granallado que pasa la noche abierto en una nave húmeda recupera humedad de condensación y hay que volver a empezar.

Granallado de hormigón fratasado
Icono pavimento JUNTAS Y ENCUENTROS

Juntas de dilatación en suelos industriales

El pavimento de una nave casi nunca empieza a fallar en mitad del paño. Falla en la junta, en el rodapié, en el borde del sumidero o en el anclaje de la estantería. Estos son los puntos y el criterio de cada uno.

Un suelo industrial no se cambia entero cada vez que da un problema. Lo que corresponde depende de qué esté fallando:

Juntas de dilatación

La resina es rígida y no las cose. La junta se respeta, se sube hasta la superficie del pavimento, se recorta en V, se limpia y se sella con material elástico. Pasar la resina por encima solo retrasa la fisura unos meses: reaparece exactamente sobre la misma línea, y esa fisura recta y limpia es la firma de una junta tapada.

Juntas de contracción aserradas

En una solera con años de servicio ya han abierto lo que tenían que abrir. Si están estabilizadas se rellenan con mortero o resina rígida y se reperfilan; si el paño sigue moviéndose, se tratan como junta de dilatación. Diagnosticarlo mal es la causa de la mitad de las reparaciones que nos piden repetir.

Junta fría de trabajo

Donde acaba el paño de la jornada queda una línea. Se decide dónde cae antes de empezar: sobre una junta existente, bajo una estantería o en un cambio de zona, nunca en mitad de un pasillo de carretilla ni en diagonal.

Encuentros y remates

Rodapié o media caña de radio en el perímetro —se mide en metros lineales, no en m²—, refuerzo del borde de canaletas y sumideros, sellado alrededor de arquetas, y llaves de anclaje para estanterías y elevadores. En el umbral del muelle de carga el pavimento sufre el impacto de la uña de la carretilla al subir de la rampa: ahí va espesor reforzado y remate en pico de flauta, no un canto vivo que se descascarilla al primer golpe.

Señalización

Las vías de circulación de máquinas y los pasos peatonales se delimitan por color según el Real Decreto 485/1997. Se pinta al final, con el sistema curado, y conviene decidir el trazado antes de empezar: repintar una calle mal situada obliga a lijar el acabado.

Icono pavimento CURADO Y OBRA SIN PARAR

Aplicar resina sin parar la producción de la nave

Un suelo industrial no se cambia entero cada vez que da un problema. Lo que corresponde depende de qué esté fallando:

Y una advertencia honesta: trabajar por sectores alarga la obra, deja juntas frías en los encuentros y encarece la mano de obra. En muchas naves cerrar un fin de semana largo sale mejor y más barato que cuatro fines de semana consecutivos. El coste comparado de las dos opciones está en el presupuesto del suelo de una nave.

Los plazos que hay que respetar

Con epoxi se pisa a las 24 horas, la carretilla entra a los 5-7 días, la resistencia mecánica de servicio llega a los 7 días y la química plena a los 28: si en la nave hay derrames agresivos, el plazo que manda es el de 28 días, no el de la carretilla. Un poliuretano cemento entra en servicio antes, en 48-72 horas, y por eso a veces se elige por calendario y no solo por química. Una nave de 500 a 1.000 m² son 3 a 6 días laborables de aplicación más 1 o 2 de curado.

Las condiciones que pueden parar la obra

La resina cura por reacción: entre 10 y 30 °C. Por debajo de 10 °C la reacción se frena y el suelo queda blando; por encima de 30 °C no da tiempo a extender. Y hay una condición que se olvida siempre: la temperatura del soporte debe estar al menos 3 °C por encima del punto de rocío, o se forma una película de condensación invisible que impide la adherencia. En enero, en una nave sin calefacción, o se climatiza o se espera; en agosto se trabaja de madrugada.

Cómo se hace sin parar la actividad

Se divide la nave en sectores y se pavimenta uno por jornada o por fin de semana, con cerramiento provisional y extracción para que el resto siga operando. Lo que necesitamos del cliente en cada sector: vaciado completo de estanterías, palés y máquinas —incluidas las anclas—, toma trifásica para la granalladora, un paso libre para el equipo y la decisión tomada sobre juntas y zonas antideslizantes.

Normativa de suelos para naves industriales: requisitos y seguridad
Icono pavimento NORMATIVA Y

Normativa de suelos para naves industriales: requisitos y seguridad

Una nave es lugar de trabajo: le aplica el RD 486/1997, que exige suelos «fijos, estables y no resbaladizos». En obra eso se traduce en decidir qué zonas llevan árido antideslizante, porque una calle de carretilla con acabado rugoso se limpia peor y se desgasta antes. La Clase 3 del CTE es Rd > 45 y se acredita sobre el pavimento instalado, no en el catálogo: el criterio completo está en clases de resbaladicidad del CTE.

Icono pavimento NORMATIVA Y

Resina para naves industriales: qué sistema elegir según la actividad

Según lo que haya dentro de tu nave, el detalle está en: suelos para naves de logística si hay carretilla de mástil alto y pasillo estrecho · suelos para talleres de automoción si hay aceites, fosos y elevadores · suelos para industria alimentaria si hay agua caliente y grasa · suelos para industria farmacéutica si hay salas limpias y desinfección validada. Si la solera está sana y solo polvorea, el tratamiento de litio en pavimentos de hormigón resuelve en una jornada; si lo gastado es el acabado, hay pintura de suelo industrial y reparación de suelos industriales por zonas. Para elegir entre los dos materiales base, comparativa epoxi frente a poliuretano.

Expertos en pavimentos deportivos e industriales.
Icono pavimento ZONAS DE ACTUACIÓN

Zonas donde trabajamos

Desde nuestra sede en Pl. Gobernador 2 de Pozuelo de Alarcón cubrimos toda la Comunidad de Madrid, con presencia habitual en los corredores industriales del Este (Coslada, San Fernando de Henares, Torrejón de Ardoz, Alcalá de Henares), Norte (Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Tres Cantos) y Sur (Getafe, Leganés, Fuenlabrada, Alcorcón). Somos una empresa de servicio a obra: la base de Pozuelo de Alarcón es nuestra base operativa, no un showroom ni una tienda. Vamos a tu nave.

Consulta el detalle de pavimentos industriales en Madrid o el hub de zonas de actuación en la Comunidad de Madrid.

Estas son las 15 zonas en las que más trabajamos:

TODO LO QUE DEBES SABER

Preguntas frecuentes sobre suelos de naves industriales

En la mayoría de las naves, sí: el sistema se pega a la solera después de granallarla o fresarla. Hace falta que la humedad no supere el 4 % CM y que la cohesión superficial llegue a 1,5 N/mm² a tracción. Se demuele cuando la losa se mueve, cuando hay hundimientos o cuando la humedad ascendente no se corta con barrera de vapor. Grietas pasivas, descascarillados y contaminación por aceite son reparables: cambian el método de preparación y el precio, no la decisión.

Echando agua encima. Si el agua oscurece el hormigón, el poro está abierto y el granallado bastará. Si perla y se queda en gota, hay aceite, silicona o un producto de curado dentro, y esa zona hay que fresarla: el granallado solo pule la superficie contaminada. La prueba se repite después de preparar, sobre el suelo ya granallado, antes de imprimar. Es la comprobación más barata de toda la obra y la que más disgustos evita.

Se pisa a las 24 horas, la carretilla entra a los 5-7 días, la resistencia mecánica de servicio llega a los 7 días y la química plena a los 28. Un PU-cemento entra en servicio en 48-72 horas. Una nave de 500 a 1.000 m² son de 3 a 6 días laborables de aplicación más 1 o 2 de curado. Si la actividad no puede parar, se pavimenta por sectores y se entrega por tramos, asumiendo que quedan juntas frías donde acaba cada paño.

Depende de dos temperaturas, no de una. La resina cura entre 10 y 30 °C, y además el soporte debe estar al menos 3 °C por encima del punto de rocío: por debajo se forma condensación invisible sobre el hormigón y el sistema no adhiere. En una nave fría de Madrid en enero, o se climatiza el local durante la aplicación y el curado, o se espera. Aplicar por debajo del umbral no ahorra tiempo: obliga a rehacer.

Porque debajo hay una junta que se tapó en lugar de tratarse. La resina es rígida y no absorbe el movimiento del paño de hormigón: la junta sigue trabajando y la copia en la superficie, siempre en la misma línea recta. La solución no es más resina encima, es abrir, recortar en V y sellar con material elástico. Es también el motivo por el que una reparación mal diagnosticada se repite al año siguiente.

Barrido y fregado con detergente neutro; los productos muy alcalinos deslustran el acabado. En las calles de carretilla, que es donde se concentra el desgaste, una capa de sellado de mantenimiento cada dos o tres años recupera el acabado y evita llegar a la capa de cuerpo. La revisión anual útil se hace mirando tres cosas: juntas abiertas, bordes de canaleta y zonas de giro de rueda.

Un epoxi multicapa estándar de 2-4 mm está en 28-40 €/m² y la versión reforzada de alto tráfico en 38-55 €/m²; un poliuretano cemento, entre 35 y 70 €/m². Sobre esas cifras pesa el estado de la solera, que puede sumar entre 5 y 20 €/m² de preparación, además de las juntas y el rodapié, que se miden en metros lineales. El desglose partida a partida y cómo comparar dos ofertas está en el presupuesto del suelo de una nave.

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